El agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) identificado como el tirador en la muerte de Renee Good, una residente de Minneapolis de 37 años, es Jonathan Ross, un oficial veterano de la ley con experiencia en entrenamiento con armas de fuego, operaciones tácticas y trabajo de inteligencia. Esta revelación, confirmada por testimonio jurado de un caso judicial federal de 2025 obtenido por WIRED, subraya el perfil especializado del agente involucrado en el controvertido tiroteo.
Incidente anterior: un patrón de tácticas agresivas
Ross, miembro del Equipo de Respuesta Especial de ICE (el equivalente de la agencia a una unidad SWAT), tiene experiencia previa liderando operaciones de varias agencias, incluido el FBI. Un testimonio del año pasado detalla un incidente que involucró a Roberto Carlos Muñoz-Guatemala, donde Ross persiguió al hombre en vehículos sin identificación después de no ejecutar una orden judicial en su casa. El testimonio revela que Ross intervino físicamente, rompiendo la ventana de un automóvil e intentando sacar por la fuerza a Muñoz-Guatemala, quien luego se alejó mientras lo arrastraba a una velocidad estimada de 40 millas por hora. Como resultado, Ross necesitó 33 puntos. Posteriormente, Muñoz-Guatemala fue declarado culpable de agresión a un oficial federal después de llamar al 911 para denunciar el incidente. Este caso pone de relieve un patrón de tácticas agresivas de aplicación de la ley que luego se pondría de relieve tras la muerte de Good.
El tiroteo en Minneapolis y la respuesta oficial
Varios medios de comunicación, incluidos The Minnesota Star-Tribune, The Intercept y The Guardian, han identificado a Ross como el tirador que mató a Good durante una acción de control de inmigración en Minneapolis. Las imágenes de video parecen mostrar a Ross disparando contra el vehículo de Good mientras ella intentaba alejarse. Si bien no hay evidencia que sugiera que el auto lo golpeó, el análisis sugiere que Good estaba girando para evitar el contacto.
El vicepresidente JD Vance hizo referencia pública al incidente Muñoz-Guatemala, afirmando que Ross “casi termina con su vida… arrastrado por un automóvil… 33 puntos en su pierna”. La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kirsti Noem, calificó las acciones de Good de “terrorismo interno”, mientras que la portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, se negó a confirmar la identidad de Ross, argumentando que “actuó de acuerdo con su entrenamiento” y que los agentes federales enfrentan constantes amenazas de “agitadores violentos”.
Amplia experiencia en aplicación de la ley
La historia de Ross incluye el servicio en la Guardia Nacional de Indiana con un despliegue en Irak como ametrallador de 2004 a 2005. Después de graduarse de la universidad, se unió a la Patrulla Fronteriza en 2007, trabajando cerca de El Paso, Texas, donde también fue agente de inteligencia de campo enfocado en investigaciones de cárteles y contrabando. En 2015, hizo la transición a ICE, específicamente a la división ERO, enfocándose en casos de deportación de “mayor valor” en el área de Twin Cities.
Su función se extiende más allá de la aplicación de la ley estándar: Ross es instructor de armas de fuego, instructor de tirador activo, miembro del equipo SWAT y líder del equipo que supervisa operaciones conjuntas con el FBI y otras agencias. Su testimonio indica que rutinariamente identifica objetivos, realiza vigilancia y ejecuta órdenes de arresto. También describió encontrarse con personas que “actúan como si estuvieran confundidos” durante los encuentros, lo que implica conocimiento de la presencia de las fuerzas del orden.
Testimonio cuestionable e investigación en curso
Durante el juicio Muñoz-Guatemala, Ross afirmó que el sospechoso pidió un abogado, afirmación que su abogado consideró falsa. El fiscal reconoció que era “motivo de impeachment”. Actualmente se está llevando a cabo una investigación del FBI sobre el asesinato de Good.
El incidente plantea preguntas críticas sobre las agresivas tácticas de aplicación de la ley por parte de ICE, la capacitación de sus agentes y la responsabilidad por los incidentes de uso de la fuerza. El hecho de que el agente involucrado tenga un historial documentado de enfrentamientos cada vez mayores subraya la necesidad de una mayor transparencia en la aplicación federal de la ley de inmigración.
