Muchos estadounidenses llegan a la mediana edad sin haber comenzado nunca a planificar seriamente su jubilación, y es más común de lo que la gente piensa. Para quienes se encuentran en situaciones laborales impredecibles, como trabajos independientes o de economía informal, el camino hacia el ahorro puede parecer imposible. Sin embargo, incluso empezar tarde no significa que la jubilación esté fuera de su alcance. A continuación le explicamos cómo abordarlo, según un planificador financiero certificado.
La realidad para muchos trabajadores
La situación es simple: la mayoría de los estadounidenses no están preparados para jubilarse. Millones de personas, particularmente aquellas en campos creativos o empleos irregulares, nunca han tenido acceso a planes patrocinados por empleadores como el 401(k). Carecen de la educación y las herramientas necesarias para administrar el dinero de manera efectiva y, a menudo, viven de sueldo en sueldo. Para muchos, la idea de la jubilación parece distante o incluso poco realista.
Esto no es una falta de disciplina personal, sino una cuestión sistémica. La economía colaborativa y las condiciones laborales inestables dificultan la planificación financiera a largo plazo. Sin una red de seguridad de beneficios para el empleador o ingresos constantes, el ahorro se convierte en un lujo.
Primeros pasos: orientación de una PPC
El planificador financiero Andrew Latham sugiere los siguientes pasos para alguien que empieza tarde, incluso si ya tiene 40 años:
- Que no cunda el pánico: El primer paso es simplemente reconocer la situación sin culparse. Muchas personas llegan a este punto sin tener culpa alguna.
- Haga un balance: Obtenga una imagen clara de sus finanzas. Enumere los activos (ahorros, inversiones), las deudas (préstamos para estudiantes, tarjetas de crédito) y los ingresos mensuales.
- Primero el Fondo de Emergencia: Asigne una parte de sus ahorros para cubrir de 3 a 6 meses de gastos. Esto proporciona un colchón financiero para emergencias. Si ya tiene suficiente dinero ahorrado para este propósito, genial: continúe con el siguiente paso.
- Abra una cuenta IRA: Dado que los planes de los empleadores no están disponibles, abra una cuenta de jubilación individual (IRA) o una cuenta IRA Roth y contribuya con lo que pueda. Incluso las cantidades pequeñas ($50-100/mes) importan con el tiempo.
- Reducción de la deuda: Priorice las deudas con intereses altos, como las tarjetas de crédito, ya que efectivamente tienen un “retorno” garantizado del 20% si se cancelan. Para préstamos estudiantiles, explore la posibilidad de refinanciar o realizar pagos acelerados si es posible.
La visión a largo plazo: la coherencia es clave
Lo más importante es desarrollar el hábito del ahorro, aunque sea modesto al principio. La capitalización con el tiempo marcará la diferencia. Empezar a los 40 no significa que sea demasiado tarde. Muchas personas construyen jubilaciones cómodas comenzando más tarde en la vida.
La clave es la coherencia, la toma de decisiones inteligente y el impulso. No se trata de perfección, sino de lograr un progreso incremental con el dinero que tienes.





























