Las dos fases de la revolución industrial: cronología y propagación global

9

Los historiadores no agrupan la Revolución Industrial en una masa gigante. Lo dividieron. Generalmente en dos partes distintas y consecutivas. Esta división no es arbitraria. Refleja un cambio masivo en tecnología, geografía y escala.

La primera revolución industrial: el monopolio británico

La primera fase comenzó a mediados del siglo XVIII. Se prolongó hasta aproximadamente 1830. Durante este período, la acción estuvo casi enteramente contenida dentro de Gran Bretaña. Esta fue la era del vapor. De carbón. De hierro. La mecanización de la producción textil lo cambió todo, pero siguió siendo local. Otras naciones observaron. Todavía no tenían la infraestructura ni el capital para replicar el modelo británico a escala. Fue un experimento británico que redefinió la mano de obra, la urbanización y el consumo de energía.

La Segunda Revolución Industrial: Una Explosión Global

Luego vino la segunda ola. Este período se extendió desde mediados del siglo XIX hasta principios del siglo XX. El mapa cambió dramáticamente. Ya no era una historia británica. La revolución se extendió a la Europa continental. A América del Norte. A Japón.

El alcance se amplió. Las tecnologías se diversificaron. El acero reemplazó al hierro como columna vertebral de la construcción y el transporte. La electricidad comenzó a alimentar fábricas y hogares. Los productos químicos revolucionaron la agricultura y la manufactura. La escala era industrial en todos los sentidos de la palabra.

Repercusiones posteriores

La historia no terminó a principios del siglo XX. La influencia de la segunda Revolución Industrial continuó extendiéndose hacia afuera. Más adelante, en el siglo XX, los mecanismos de la industria moderna echaron raíces en otras partes del mundo que antes habían estado en la periferia. El patrón de desarrollo pasó de un epicentro único a una red global de poder industrial.